Le contamos al chat de IA cosas que no le diríamos a casi nadie: dudas de salud, problemas de pareja, el contrato del piso, la nómina, el informe del trabajo. Es cómodo y rápido, pero ¿qué ocurre con todo eso después?
No hay que tenerle miedo a la IA, pero sí entender cómo tratan los datos estos servicios para decidir qué compartir y qué no. Te lo explicamos sin tecnicismos.
Qué suele pasar con tus conversaciones
Aunque cada empresa tiene su propia política, en general:
- Las conversaciones se guardan en los servidores del servicio, al menos durante un tiempo, para que puedas verlas en tu historial.
- Pueden usarse para mejorar los modelos en algunos servicios y planes, salvo que lo desactives. Otros no lo hacen por defecto. Depende del proveedor y del tipo de cuenta.
- Pueden ser revisadas por personas en casos concretos, por ejemplo para investigar abusos o problemas de seguridad.
- Las versiones de empresa suelen ofrecer más garantías: no entrenan con tus datos y tienen contratos de confidencialidad.
La regla práctica: escribe en un chat de IA como si lo fuera a leer un desconocido. Si no te importaría, adelante. Si te importaría, piénsalo dos veces o elimina los datos sensibles.
Qué no deberías compartir
| Tipo de dato | Ejemplos | Riesgo |
|---|---|---|
| Identificadores | DNI, pasaporte, número de la Seguridad Social | Suplantación de identidad |
| Datos bancarios | Número de cuenta, tarjeta, PIN, claves | Fraude |
| Contraseñas | De cualquier servicio | Acceso a tus cuentas |
| Datos de terceros | Información de clientes, pacientes, alumnos | Problemas legales (RGPD) |
| Información confidencial del trabajo | Contratos, estrategias, resultados no publicados | Incumplir acuerdos de confidencialidad |
| Fotos íntimas o de menores | Cualquiera | Pérdida de control sobre la imagen |
Cómo usarlos sin exponer datos
Puedes aprovechar la IA para entender un documento sin enviar información sensible:
- Anonimiza: cambia nombres por "Cliente A", sustituye cifras exactas por aproximadas y borra direcciones y números.
- Pega solo el fragmento necesario, no el documento entero.
- Describe en lugar de copiar: "tengo un contrato de alquiler con una cláusula que dice que debo pagar las reparaciones de la caldera…" suele ser suficiente.
- En fotos de documentos, tapa antes los datos personales con cualquier editor de imágenes o con la herramienta de marcar del móvil.
Ajustes de privacidad que puedes cambiar
Los menús cambian a menudo, pero casi todos los asistentes ofrecen opciones parecidas en su apartado de Configuración o Privacidad:
- Desactivar el uso de tus conversaciones para entrenar los modelos, si el servicio lo hace.
- Chats temporales o modo incógnito, que no se guardan en tu historial y se borran pasado un tiempo.
- Borrar el historial de conversaciones, total o individualmente.
- Gestionar la memoria: algunos asistentes recuerdan datos sobre ti entre conversaciones. Puedes ver qué recuerdan, borrarlo o desactivarlo.
- Exportar tus datos, para saber exactamente qué tienen guardado.
Cuidado con las aplicaciones de terceros
Además de los asistentes oficiales, hay miles de aplicaciones, extensiones del navegador y webs que dicen ofrecer "ChatGPT gratis" o "IA sin límites". Muchas son legítimas, pero otras recopilan tus datos o incluso son fraudulentas.
- Descarga las apps oficiales desde la tienda de tu móvil, comprobando el desarrollador.
- Desconfía de extensiones que piden permiso para "leer todos los datos de las webs que visitas".
- No inicies sesión con tu cuenta de Google o Microsoft en servicios que no conoces.
Tus derechos
En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) te da derecho a saber qué datos tienen sobre ti, a pedir que los corrijan o borren y a oponerte a ciertos usos. Puedes ejercerlos a través de los formularios de privacidad de cada servicio. Si no te responden, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).
Casos concretos
Salud. Puedes preguntar dudas generales ("¿qué significa tener el colesterol LDL alto?") sin dar tu nombre ni subir informes completos. Para decisiones médicas, consulta siempre con tu médico.
Trabajo. Pregunta en tu empresa qué herramientas están permitidas. Lo explicamos en la IA en el trabajo.
Menores. La mayoría de servicios exigen una edad mínima (normalmente 13 años, con autorización de los padres hasta los 18). Revisa los ajustes con tus hijos.
En resumen
Los asistentes de IA son muy útiles, pero no son un diario privado. Antes de escribir, pregúntate si te importaría que alguien lo leyera. Elimina datos personales, revisa los ajustes de entrenamiento e historial, y desconfía de las apps no oficiales. Con esas precauciones puedes usarlos con tranquilidad.