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IA

Privacidad y asistentes de IA: qué pasa con lo que les cuentas

Lo que conviene saber antes de pegar documentos, fotos o datos personales en un chat de IA, y los ajustes que puedes cambiar para proteger tu información.

Por João Goes · Publicado el · Actualizado el · 4 min de lectura

Placa de circuitos con un cerebro, símbolo de la inteligencia artificial
Foto: Steve A Johnson en Unsplash

Le contamos al chat de IA cosas que no le diríamos a casi nadie: dudas de salud, problemas de pareja, el contrato del piso, la nómina, el informe del trabajo. Es cómodo y rápido, pero ¿qué ocurre con todo eso después?

No hay que tenerle miedo a la IA, pero sí entender cómo tratan los datos estos servicios para decidir qué compartir y qué no. Te lo explicamos sin tecnicismos.

Qué suele pasar con tus conversaciones

Aunque cada empresa tiene su propia política, en general:

La regla práctica: escribe en un chat de IA como si lo fuera a leer un desconocido. Si no te importaría, adelante. Si te importaría, piénsalo dos veces o elimina los datos sensibles.

Qué no deberías compartir

Tipo de dato Ejemplos Riesgo
Identificadores DNI, pasaporte, número de la Seguridad Social Suplantación de identidad
Datos bancarios Número de cuenta, tarjeta, PIN, claves Fraude
Contraseñas De cualquier servicio Acceso a tus cuentas
Datos de terceros Información de clientes, pacientes, alumnos Problemas legales (RGPD)
Información confidencial del trabajo Contratos, estrategias, resultados no publicados Incumplir acuerdos de confidencialidad
Fotos íntimas o de menores Cualquiera Pérdida de control sobre la imagen

Cómo usarlos sin exponer datos

Puedes aprovechar la IA para entender un documento sin enviar información sensible:

  1. Anonimiza: cambia nombres por "Cliente A", sustituye cifras exactas por aproximadas y borra direcciones y números.
  2. Pega solo el fragmento necesario, no el documento entero.
  3. Describe en lugar de copiar: "tengo un contrato de alquiler con una cláusula que dice que debo pagar las reparaciones de la caldera…" suele ser suficiente.
  4. En fotos de documentos, tapa antes los datos personales con cualquier editor de imágenes o con la herramienta de marcar del móvil.

Ajustes de privacidad que puedes cambiar

Los menús cambian a menudo, pero casi todos los asistentes ofrecen opciones parecidas en su apartado de Configuración o Privacidad:

Cuidado con las aplicaciones de terceros

Además de los asistentes oficiales, hay miles de aplicaciones, extensiones del navegador y webs que dicen ofrecer "ChatGPT gratis" o "IA sin límites". Muchas son legítimas, pero otras recopilan tus datos o incluso son fraudulentas.

Tus derechos

En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) te da derecho a saber qué datos tienen sobre ti, a pedir que los corrijan o borren y a oponerte a ciertos usos. Puedes ejercerlos a través de los formularios de privacidad de cada servicio. Si no te responden, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Casos concretos

Salud. Puedes preguntar dudas generales ("¿qué significa tener el colesterol LDL alto?") sin dar tu nombre ni subir informes completos. Para decisiones médicas, consulta siempre con tu médico.

Trabajo. Pregunta en tu empresa qué herramientas están permitidas. Lo explicamos en la IA en el trabajo.

Menores. La mayoría de servicios exigen una edad mínima (normalmente 13 años, con autorización de los padres hasta los 18). Revisa los ajustes con tus hijos.

En resumen

Los asistentes de IA son muy útiles, pero no son un diario privado. Antes de escribir, pregúntate si te importaría que alguien lo leyera. Elimina datos personales, revisa los ajustes de entrenamiento e historial, y desconfía de las apps no oficiales. Con esas precauciones puedes usarlos con tranquilidad.

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