Hace pocos años, conseguir una ilustración a medida exigía saber dibujar o pagar a alguien. Hoy basta con escribir una frase en un generador de imágenes y en unos segundos tienes varias propuestas. Es una herramienta estupenda para una invitación de cumpleaños, la portada de una presentación o una idea para decorar una habitación, pero también tiene trampas: resultados raros, límites de uso y dudas legales.
En esta guía te explicamos qué necesitas para empezar, cómo escribir buenas descripciones y qué cosas conviene evitar.
Qué herramientas puedes usar
Casi todos los grandes asistentes de IA permiten ya generar imágenes desde el propio chat, y además existen aplicaciones especializadas. A grandes rasgos hay tres tipos:
| Tipo | Ejemplos | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|---|
| Integradas en un asistente | ChatGPT, Gemini, Copilot | Fáciles, en español, puedes pedir cambios conversando | Menos control fino del estilo |
| Especializadas | Midjourney, Ideogram, Leonardo | Más calidad y estilos, buenas con texto dentro de la imagen | Curva de aprendizaje, suelen ser de pago |
| Dentro de programas de diseño | Canva, Adobe Firefly | Integradas en tu flujo de trabajo, pensadas para uso comercial | Dependen de la suscripción del programa |
Para empezar, lo más cómodo es usar el asistente que ya tengas. Si te engancha o necesitas resultados profesionales, prueba después una especializada. Las condiciones y precios cambian a menudo, así que revísalos en la web de cada servicio antes de pagar.
Cómo describir lo que quieres
Igual que con el texto (lo explicamos en cómo pedirle las cosas a la IA), la descripción lo es todo. Una buena petición de imagen suele tener cinco ingredientes:
- Sujeto: qué aparece. "Un gato atigrado durmiendo".
- Escenario: dónde está. "Sobre una estantería llena de libros".
- Estilo: cómo se ve. "Acuarela", "fotografía realista", "ilustración plana", "estilo cómic".
- Luz y ambiente: "luz cálida de atardecer", "ambiente nocturno con neones".
- Encuadre y formato: "primer plano", "vista desde arriba", "formato vertical para el móvil".
Ejemplo flojo: "un gato". Ejemplo útil: "Ilustración en acuarela de un gato atigrado durmiendo sobre una estantería llena de libros, luz cálida de tarde entrando por la ventana, colores suaves, formato horizontal".
Consejo: si no sabes qué estilo pedir, pide "dame cuatro versiones de esta idea en estilos distintos" y quédate con la que más te guste. Después pide variaciones de esa.
Cómo corregir lo que sale mal
Es normal que la primera imagen no sea perfecta. Algunos problemas típicos y cómo atajarlos:
- Manos y dedos raros: han mejorado mucho, pero aún fallan. Pide un encuadre donde no se vean las manos o vuelve a generar.
- Texto ilegible dentro de la imagen: muchas herramientas escriben mal. Es más fiable crear la imagen sin texto y añadirlo después en Canva o en cualquier editor.
- Demasiados elementos: si la escena está recargada, simplifica la descripción. Cuantos más objetos pidas, más probable es que alguno salga mal.
- No respeta un detalle: repítelo de forma más directa en una petición nueva ("el gato debe ser gris, no naranja").
Usos prácticos que funcionan bien
- Invitaciones y felicitaciones con un dibujo personalizado.
- Portadas para presentaciones o trabajos de clase (citando que es una imagen generada con IA si te lo piden).
- Ideas de decoración: describir tu salón y probar estilos antes de comprar nada.
- Bocetos para un logotipo, como punto de partida para un diseñador.
- Imágenes para redes sociales de un pequeño negocio, siempre que no engañen sobre el producto.
Límites legales y éticos
Esta es la parte que más gente pasa por alto.
Personas reales. No crees imágenes de personas reales sin su permiso, y menos aún situaciones comprometidas. Además de poder hacer daño, en muchos países puede vulnerar el derecho a la propia imagen y al honor. La mayoría de herramientas lo bloquean, pero no todas.
Personajes y marcas. Pedir "un personaje de una película famosa" o el logotipo de una marca puede infringir derechos de autor o de marca, sobre todo si vas a usar la imagen con fines comerciales.
Uso comercial. Cada servicio tiene sus condiciones sobre si puedes vender o usar comercialmente lo que generas. Léelas antes de usar una imagen para tu negocio.
Transparencia. Si publicas una imagen generada que podría pasar por una foto real, indícalo. Cada vez más redes sociales lo exigen o lo etiquetan automáticamente, y es la mejor forma de no contribuir a la desinformación. Sobre esto hablamos también en cómo detectar imágenes y vídeos falsos.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis? La mayoría de servicios tienen un uso gratuito limitado (un número de imágenes al día o a la semana) y planes de pago para más volumen o más calidad.
¿Las imágenes son mías? Depende de las condiciones del servicio y de la legislación de cada país, que todavía está evolucionando. En general puedes usarlas, pero no siempre tienes los mismos derechos que sobre una obra propia. Para usos profesionales importantes, consulta las condiciones.
¿Se nota que una imagen es de IA? Cada vez menos a simple vista. Por eso muchas herramientas añaden marcas de agua invisibles o metadatos que identifican el origen.
En resumen
Empieza con el asistente que ya uses, describe sujeto, escenario, estilo, luz y encuadre, y corrige pidiendo cambios concretos. Evita personas reales y marcas, revisa las condiciones si el uso es comercial y sé transparente cuando publiques. Con eso tienes lo necesario para sacarle partido sin meterte en líos.